Prioridad por impacto
La urgencia se deduce de los usuarios afectados y de los servicios críticos, no de cómo esté redactado el aviso.
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Un sistema de tickets registra cada aviso — una caída, una duda o una petición — y lo sigue desde que entra hasta que se cierra. FlowTux hace lo mismo, pero con el paso de clasificación automatizado: los avisos llegan por Slack, WhatsApp, correo o tu monitorización, y Tux AI asigna la prioridad según el impacto real, agrupa los duplicados y envía el resto al equipo que es propietario del componente afectado.
La diferencia con un software de ticketing clásico está en dónde entran las personas. En lugar de que alguien lea cada ticket para decidir qué es y a quién le toca, la parte rutinaria se resuelve sola. A tu equipo le quedan los tickets que de verdad exigen criterio, y llegan con el diagnóstico ya hecho.
Jira está pensado para planificar sprints, no para recoger incidencias. Funciona bien mientras quien avisa es un desarrollador que ya tiene Jira abierto. En cuanto reporta alguien de fuera de ingeniería, el proceso se rompe: no tiene licencia, no conoce la estructura de proyectos y acaba escribiendo un mensaje en Slack que nadie registra.
FlowTux recoge el aviso en el canal que la gente ya usa y se sincroniza con Jira o GitHub cuando hace falta. Quien reporta no tiene que aprender nada y el ticket existe igualmente.
Las incidencias llegan por dos vías y la mayoría de herramientas solo gestiona bien una. Las máquinas avisan por Sentry, Datadog y las comprobaciones de disponibilidad; las personas avisan por Slack, WhatsApp, correo y el portal de soporte. FlowTux mete ambas en la misma cola y detecta cuándo el aviso de un cliente sobre un pago fallido y el error de Sentry que hay detrás describen la misma caída.
A eso se suma el agente de dispositivo: portátiles y servicios reportan sus propias averías — disco lleno, actualizaciones fallidas, un certificado caducado — antes de que nadie note que algo va mal.
La prioridad sale de lo que está roto: cuántos usuarios se ven afectados, lo crítico que sea el servicio y si va lento o está caído del todo. No de lo urgente que suene la redacción del aviso.
Una misma causa suele generar decenas de avisos. FlowTux reconoce que esos síntomas pertenecen al mismo problema y los agrupa en un único ticket, de modo que tu cola muestra una caída en lugar de cincuenta líneas.
Para una organización española, dónde se guardan los datos no es un detalle menor. Eliges la región de almacenamiento al darte de alta; los datos y las copias de seguridad se quedan dentro de esa frontera, cifrados en tránsito y en reposo.
Hay un contrato de encargado del tratamiento (DPA) disponible para tus obligaciones bajo el RGPD, cada acción automatizada queda registrada y no se ejecuta nada que no hayas autorizado de forma explícita.
La urgencia se deduce de los usuarios afectados y de los servicios críticos, no de cómo esté redactado el aviso.
Una causa, un ticket. Los síntomas se enlazan en lugar de llenar la cola.
Cada aviso va al equipo dueño del componente, repartido según la carga de trabajo del momento.
Sentry, Datadog y los uptime checks conviven con Slack, WhatsApp, correo y el portal.
Las incidencias rutinarias se resuelven, se verifican y se cierran, con cada acción registrada para auditoría.
Desde $49 al mes con usuarios ilimitados. Añadir compañeros no cambia la factura.
Es un software que registra cada aviso como un ticket — con número, descripción, prioridad, responsable y estado — y lo sigue desde que entra hasta que se resuelve. Garantiza que nada se quede por el camino y que después se pueda reconstruir qué pasó. FlowTux añade el triaje automático: priorizar, agrupar duplicados y resolver por su cuenta el trabajo rutinario.
Jira puede hacer de sistema de tickets, pero está construido para la planificación de sprints de equipos de desarrollo. Para los avisos de compañeros ajenos a ingeniería funciona mal: no tienen licencia ni conocen la estructura de proyectos. FlowTux recoge las incidencias por Slack, WhatsApp y correo, y se sincroniza con Jira cuando hace falta.
En FlowTux, sí. Quien no trabaja delante de un ordenador — en planta, de ruta o en casa de un cliente — avisa por WhatsApp, y ese mensaje entra en la misma cola que el correo y Slack.
En la región que elijas al darte de alta. Los datos y las copias de seguridad se quedan dentro de esa frontera, cifrados en tránsito y en reposo. Para tus obligaciones bajo el RGPD hay disponible un contrato de encargado del tratamiento (DPA).
La mayoría de proveedores cobra por agente, así que la factura crece con cada persona que mira la cola. FlowTux cobra un precio fijo por empresa, desde $49 al mes, con usuarios ilimitados y triaje por IA incluido.
14 días de prueba gratis. Todos los equipos en marcha el mismo día.
Sin tarjeta. Sin llamada comercial. Sin consultor de implantación.